Peru

Civil society actors in Peru operate in a volatile environment characterised by political instability and low public approval of the president. The national elections scheduled for April 2026 further heightened political tensions, compounded by some regulatory changes, public insecurity, and shifting public attitudes and perceptions. High-profile corruption scandals have also weakened state legitimacy and policy continuity. For civil society actors, this means unpredictable engagement with government counterparts, frequent changes in regulatory priorities, and limited opportunities to influence long-term reform agendas.

There is growing political hostility towards the work of civil society. For example, the media faces harassment and attack by security forces, which has resulted in the country falling from 125th to 130th place on the World Press Freedom Index. Even though the Political Constitution recognizes freedoms of association, expression and assembly, Peru’s democratic performance is “partially free” on the Freedom House Index

Peru maintains upper middle–income status and benefits from significant natural resource wealth. However, the extractive industries have also created socio-environmental tensions, with the spillover of violence affecting civil society actors as well. The upper middle-income status also comes with specific implications, such as reduced international cooperation funding, which has  constrained the financial sustainability of smaller rights-based civil society organisations (CSOs). Furthermore, inequality linked to discrimination persists particularly in rural, female and indigenous communities, with the BTI Index 2024 scoring Peru at 5 out of 10 on equal opportunities.

Despite these challenges, Peru’s civil society remains resilient. Organizations continue to play a critical role in defending fundamental freedoms, promoting transparency, and addressing socio-environmental conflicts. Strengthening CSO capacity, sustainability, and public legitimacy is essential to ensure they can operate effectively and safeguard democratic participation.

Subscribe here and receive the latest alerts and updates of Peru

Network Member:
Proética (Capítulo Peruano de Transparency International)

Snapshots

Country snapshots capture the current state of the enabling environment for civil society and provide a quick overview of significant events and trends that have occurred over the past 4 months. Click on a component in the timeline to see the corresponding Enabling Environment Snapshot.

Alerts

The Early Warning Mechanism documents changes and critical trends in the enabling environment for civil society. The mechanism works by information-gathering work focusing on events that impact the enabling environment. The EU SEE consortium assess these events to trigger alerts indicating a downward or upward trend in the enabling environment.

Español English Español English English Español

El 12 de abril, Perú celebró elecciones generales para la Presidencia, el Senado Nacional y Regional, la Cámara de Diputados y el Parlamento Andino. Las contingencias que se produjeron durante el proceso, que provocaron retrasos en la apertura de algunos colegios electorales y en el ejercicio del derecho al voto de los ciudadanos, hicieron que los observadores electorales se enfrentaran a dificultades al inicio de su labor. A pesar de ello, la Misión de Observación Electoral de la Unión Europea (MOE UE) declaró que sus observadores pudieron seguir el proceso sin restricciones. La organización de la sociedad civil Transparencia señaló que las elecciones generales celebradas el domingo y el lunes fueron creíbles y transparentes. Sin embargo, el presidente de Ipsos informó de que, en más de una docena de colegios electorales, la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE) impedía la entrada a los observadores para realizar el recuento rápido, a pesar de que estaban acreditados.

La Asociación Nacional de Periodistas del Perú (ANP) ha informado de incidentes que afectaron a periodistas durante la cobertura electoral. El más grave ocurrió el sábado 11 de abril, cuando la policía detuvo a un periodista de Radio UNO en Tacna. El periodista estaba grabando la retirada de material de campaña electoral de una casa cuyo propietario no se encontraba presente, cuando un agente de policía le pidió su documento nacional de identidad para un «control de identidad». Tras entregársela, el agente alegó que había un fallo en el sistema y obligó al periodista a subir al vehículo policial para ser trasladado a la comisaría. La retención se prolongó desde las 9:00 a. m. hasta poco antes de la 1:00 p. m.

Otro caso ocurrió el 12 de abril en Chimbote, donde el periodista Luis Vento Benites, mientras realizaba una transmisión en vivo en la Institución Educativa N.º 88001, fue expulsado por la policía y personal de las fuerzas armadas, presuntamente bajo instrucciones de la ONPE. Incluso fue amenazado con ser detenido por desobediencia a la autoridad. Se denunciaron incidentes similares en Huaraz, Ayaviri y Lima. Además del informe de la ANP, el Colegio de Periodistas del Perú también ha emitido un comunicado sobre los ataques contra periodistas durante el proceso electoral.

Search

People searched for

Translate »