On 18 August 2026, the Venezuelan government announced , through a press release, the establishment of a working and technical cooperation agenda between the Ministry for Penitentiary Services and the International Committee of the Red Cross (ICRC). According to the statement, the objective is to exchange experiences and identify areas for joint cooperation on penitentiary matters.
According to official information, the agenda includes visits to detention centres, notably the National Institute for Female Guidance, to work on issues related to health, education, productive activities, family contact, and the living and detention conditions of persons deprived of their liberty.
The announcement comes in a context marked by years of advocacy by relatives and Venezuelan civil society organisations, which have repeatedly denounced the detention conditions of persons deprived of their liberty, particularly those imprisoned for political reasons.
In this regard, civil society organisations welcomed the announcement but stressed the need to expand the list of detention centres to be visited to include, among others, Rodeo I, Yare and Fuerte Guaicaipuro. Measures involving isolation, restrictions on communication with family members, undignified detention conditions and even torture of persons deprived of their liberty have been documented and reported in these facilities.
In addition, civil society is calling for the ICRC to be allowed to conduct private interviews with detainees, follow up on cases requiring urgent attention, and maintain communication channels with relatives.
Venezuela y el CICR acuerdan cooperación técnica y visitas a centros penitenciarios en medio de llamados a ampliar su alcance
El pasado 18 de agosto de 2026, el gobierno de Venezuela anunció a través de una nota de prensa, la creación de una agenda de trabajo y de cooperación técnica entre el Ministerio para el Servicio Penitenciario y el Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR), cuyo objetivo, de acuerdo con la nota, es el intercambio de experiencias y la identificación de áreas de colaboración conjunta en materia penitenciaria.
De acuerdo con la información oficial, la agenda incluye visitas a centros de detención, entre los cuales destaca el Instituto Nacional de Orientación Femenina, para trabajar en aspectos relacionados con la salud, educación, actividades productivas, contacto familiar y condiciones de vida y reclusión de las personas privadas de libertad.
Este anuncio ocurre en un contexto que ha estado marcado por una lucha de varios años de familiares y organizaciones de sociedad civil venezolana, que han denunciado de forma reiterada las condiciones de reclusión de las personas privadas de libertad, especialmente aquellas personas encarceladas por motivos políticos.
En este sentido, organizaciones de sociedad civil valoraron positivamente el anuncio, no obstante, destacaron la necesidad de que sea ampliada la lista de centros de detención a visitar, para incluir, entre otros, el Rodeo I, Yare y Fuerte Guaicaipuro, centros en donde se han documentado y denunciadas medidas de aislamiento, restricción a la comunicaciones con familiares, condiciones de reclusión indignas e incluso tortura hacia personas privadas de libertad.
Adicionalmente, la sociedad civil exige igualmente que el CICR pueda entrevistar de forma privada a las personas detenidas, permitir seguimiento a casos que requieran atención urgente y mantener canales de comunicación con familiares.