Between 15 and 16 October 2026, the national government ordered the removal of more than 30 items from three galleries at the National Museum of Colombia, relating to the history of the feminist and LGBTIQ+ movements, political violence, assassinations, the student movement and the 2016 Peace Agreement. Among the items removed were an LGBTIQ+ pride flag, historical materials on the struggles for women’s rights, a poster from Bernardo Jaramillo Ossa’s presidential campaign and the so-called ‘Balígrafo’, associated with the signing of the peace agreement.
The decision came as part of the so-called ‘cultural counter-revolution’ announced by President Abelardo de la Espriella, who questioned certain historical representations and ordered the removal of items he considers to be an ‘apology for terrorism’ or linked to what he termed ‘wokism’. The Minister for Culture, Paola Holguín, defended the measure, arguing that the National Museum should not function as an instrument of “political indoctrination” nor disseminate biased versions of history.
On 17 and 18 October, six modern art museums across the country publicly rejected the removal of the artworks on ideological grounds and called for guarantees regarding curatorial autonomy, transparency in decision-making and the involvement of the communities represented. They emphasised that the existence of diverse versions of history, even when they conflict, ensures that the country’s diverse sectors are reflected and can engage in peaceful dialogue whilst respecting their differences. The International Council of Museums in Colombia also expressed concern about the implications of the decision for the autonomy of museum institutions and the development of critical thinking in the country.
Retiro de piezas del Museo Nacional y riesgos para el pluralismo, la memoria histórica y la legitimidad de la sociedad civil
Entre el 15 y el 16 de octubre de 2026, el Gobierno nacional ordenó la retirada de más de 30 objetos de tres salas del Museo Nacional de Colombia, relacionados con la historia de los movimientos feministas y LGBTIQ+, la violencia política, los asesinatos, el movimiento estudiantil y el Acuerdo de Paz de 2016. Entre los objetos retirados se encontraban una bandera del orgullo LGBTIQ+, material histórico sobre las luchas por los derechos de las mujeres, un cartel de la campaña presidencial de Bernardo Jaramillo Ossa y el denominado «Balígrafo», relacionado con la firma del acuerdo de paz.
La decisión se tomó en el marco de la denominada «contrarrevolución cultural» anunciada por el presidente Abelardo de la Espriella, quien cuestionó ciertas representaciones históricas y ordenó la retirada de aquellos elementos que considera una «apología del terrorismo» o vinculados a lo que él denominó «wokismo». La ministra de Cultura, Paola Holguín, defendió la medida, argumentando que el Museo Nacional no debe funcionar como un instrumento de «adoctrinamiento político» ni difundir versiones sesgadas de la historia.
Los días 17 y 18 de octubre, seis museos de arte moderno de todo el país rechazaron públicamente la retirada de las obras de arte por motivos ideológicos y exigieron garantías en cuanto a la autonomía curatorial, la transparencia en la toma de decisiones y la participación de las comunidades representadas. Destacaron que la existencia de versiones diversas de la historia, incluso cuando entran en conflicto, garantiza que los distintos sectores del país queden reflejados y puedan entablar un diálogo pacífico respetando sus diferencias. El Consejo Internacional de Museos de Colombia también expresó su preocupación por las implicaciones de la decisión para la autonomía de las instituciones museísticas y el desarrollo del pensamiento crítico en el país.