On 19 June 2026, the media outlet Ecuavisa reported that the family of its investigative journalist, Hernán Higuera, had been subjected to reprisals allegedly linked to his reporting on a corruption case in the energy sector. According to the outlet, Higuera led an investigation that revealed documents and audio recordings purportedly showing the involvement of senior officials in President Daniel Noboa’s administration in facilitating the irregular awarding of contracts for the purchase of electricity generators that were later found to be obsolete.
Following the publication of these findings, the Secretary of Public Administration, José Julio Neira, publicly discredited the investigation on social media. He accused Ecuavisa and another media outlet, Diario Expreso, of acting in the interests of individuals who had fled justice, and personally accused Higuera of acting in “bad faith.” Subsequently, the journalist’s wife was dismissed from her position in the public sector, while his son, a medical student, was removed from his internship program at a public hospital. As a result, Higuera publicly announced that he would withdraw from the investigation.
Attacks against investigative journalists and the misuse of state power to retaliate against their family members constitute a serious violation of the right to freedom of expression. In this case, these actions appear to form part of a broader pattern of stigmatizing rhetoric directed at the media and critical voices by the administration of President Daniel Noboa. Such actions may have the effect of discouraging public-interest scrutiny and social oversight of a case involving the alleged misuse of public resources during a national crisis.
The freedom of expression organization Fundamedios condemned these actions, describing them as a “practice incompatible with democratic standards of freedom of expression.” The Student Federation of the Pontifical Catholic University of Ecuador and the National Federation of Journalists of Ecuador also denounced these violations of fundamental rights.
Represalias contra periodista y su familia por investigación de corrupción en el sector energético
El 19 de junio de 2026, el medio de comunicación Ecuavisa denunció que la familia de su periodista de investigación Hernán Higuera fue objeto de represalias, presuntamente vinculadas a su trabajo periodístico sobre un caso de corrupción en el sector energético. De acuerdo con el medio, Higuera lideró una investigación que reveló documentos y audios que evidenciarían posibles intervenciones de altos funcionarios del gobierno del presidente Daniel Noboa para favorecer la adjudicación irregular de contratos para la compra de generadores de energía que resultaron ser obsoletos.
Tras la publicación de estos hallazgos, el secretario de la Administración Pública, José Julio Neira, desacreditó públicamente la investigación en redes sociales, acusó a Ecuavisa y a otro medio (Diario Expreso) de actuar a favor de los intereses de prófugos de la justicia, y señaló personalmente a Higuera de actuar de “mala fe”. Posteriormente, la esposa del periodista fue desvinculada de su cargo en el sector público mientras que su hijo, estudiante de Medicina, fue separado de su programa de internado en un hospital público. Higuera anunció públicamente que se retiraría de la investigación como consecuencia.
Los ataques contra periodistas de investigación y el abuso del poder estatal para tomar represalias contra sus familiares constituye una grave vulneración a la libertad de expresión, y –en este caso– forma parte de un patrón general del establecimiento de una retórica estigmatizante contra los medios y voces críticas por parte del gobierno del presidente Daniel Noboa. De esta manera, se estaría buscando desincentivar el trabajo de fiscalización social sobre un caso de grave afectación a los recursos públicos durante una crisis nacional.
La organización de defensa y promoción de la libertad de expresión Fundamedios condenó estas acciones, considerándolas como una “práctica incompatible con los estándares democráticos de libertad de expresión“. La Federación de Estudiantes de la Pontificia Universidad Católica del Ecuador y la Federación Nacional de Periodistas del Ecuador también repudiaron esta vulneración de derechos.