alert

Organizers of 2023 protests granted house arrest while criminalization proceedings continue

Español English Español English English Español

On 4 August 2026, the Third Criminal Court granted house arrest to Luis Pacheco and Héctor Chaclán, former authorities of the 48 Cantons of Totonicapán, who had spent one year and three months in preventive detention. Both were arrested on 23 April 2025 and are being prosecuted for terrorism and obstruction of criminal action in relation to their role in the mobilizations following the 2023 general elections. The protests arose in response to the actions by the Public Prosecutor’s Office against the electoral process and became a broad expression of citizen participation and defense of the election results and the democratic order, led by indigenous authorities and different social sectorsDuring the period of Pacheco’s and Chaclán’s detention, hearings to review the coercive measures were suspended or rescheduled on several occasions.

The resolution replaces preventive detention with house arrest and establishes a financial bond of Q160 thousand for each as well as the obligation to appear monthly before the Public Prosecutor’s Office, the prohibition of leaving the country without judicial authorization, and the impossibility of holding public office while the process continues. The measure represents progress with respect to their right to freedom, however, the criminal process remains open.

During the same hearing, the court complied with a resolution of the Fourth Chamber of Appeals that ordered them to also be prosecuted for illicit association, a crime that adds to the accusations of terrorism and obstruction of criminal action. Likewise, the intermediate stage hearing was rescheduled for September 22, 2026.

The case continues to be relevant to the enabling environment of civil society organizations due to its implications for the right to protest, citizen participation, and the exercise of the collective rights of indigenous authorities and leaders. Although the substitution of pretrial detention is a step forward, the continuity and expansion of the criminal process maintain concerns about possible inhibiting effects on social mobilization and participation.

Civil society needs to maintain the monitoring of the judicial proceedings, respect for the guarantees of due process and the conditions imposed on both former leaders. The evolution of the case will make it possible to assess whether there are additional advances in the protection of their rights or if conditions persist that could generate restrictive effects on indigenous authorities, community leaders and other civil society actors linked to protest and citizen participation.

Arresto domiciliario para exautoridades de los 48 Cantones representa un avance, mientras persisten procesos de criminalización

El 4 agosto de 2026, el Juzgado Tercero Penal otorgó arresto domiciliario a Luis Pacheco y Héctor Chaclán, exautoridades de los 48 Cantones de Totonicapán, después de permanecer aproximadamente un año y tres meses en prisión preventiva. Ambos fueron detenidos el 23 de abril de 2025 y están siendo procesados por terrorismo y obstrucción de la acción penal en relación con su participación en las movilizaciones que siguieron a las elecciones generales de 2023. Las protestas surgieron como respuesta a las acciones de la Fiscalía General contra el proceso electoral y se convirtieron en una amplia manifestación de participación ciudadana y defensa de los resultados electorales y del orden democrático, liderada por autoridades indígenas y diferentes sectores socialesDurante el período de detención de Pacheco y Chaclán, las audiencias para revisar las medidas coercitivas se suspendieron o se reprogramaron en varias ocasiones.

La resolución sustituye la prisión preventiva por arresto domiciliario y establece una caución económica de Q160 mil para cada uno, la obligación de presentarse mensualmente ante el Ministerio Público, la prohibición de salir del país sin autorización judicial y la imposibilidad de ejercer cargos públicos mientras continúe el proceso. La medida representa un avance respecto de su derecho a la libertad; sin embargo, el proceso penal permanece abierto.

Durante la misma audiencia, el juzgado dio cumplimiento a una resolución de la Sala Cuarta de Apelaciones que ordenó procesarlos también por asociación ilícita, delito que se suma a los señalamientos de terrorismo y obstrucción a la acción penal. Asimismo, la audiencia de etapa intermedia fue reprogramada para el 22 de septiembre de 2026.

El caso continúa siendo relevante para el Entorno Propicio de las organizaciones de sociedad civil debido a sus implicaciones para el derecho a la protesta, la participación ciudadana y el ejercicio de los derechos colectivos de autoridades y liderazgos indígenas. Aunque la sustitución de la prisión preventiva constituye un avance, la continuidad y ampliación del proceso penal mantienen las preocupaciones sobre posibles efectos inhibidores para la movilización y participación social.

La sociedad civil debe mantener el seguimiento a las actuaciones judiciales, al respeto de las garantías del debido proceso y a las condiciones impuestas a ambos exdirigentes. La evolución del caso permitirá valorar si se producen avances adicionales en la protección de sus derechos o si persisten condiciones que puedan generar efectos restrictivos sobre autoridades indígenas, liderazgos comunitarios y otros actores de sociedad civil vinculados a la protesta y participación ciudadana.

THIS ALERT RELATES TO

Search

People searched for

Translate »