On 2 October 2026, the Deliberative Council of Esquel (Chubut) approved the award of 5,000 m² of municipal land for the installation of a crematorium, less than 500 meters from the Rewe – a sacred ceremonial site – of the Mapuche-Tehuelche Nahuelpan Community. The decision was taken without having complied with the Free, Prior and Informed Consultation (FPIC) procedure required by ILO Convention 169 and the UN Declaration on the Rights of Indigenous Peoples, both of which are constitutional in Argentina. The non-compliance was publicly acknowledged even by one of the councilors who voted in favor of the project. Representatives of the Nahuelpan Community rejected the decision and pointed out that this episode repeats a historical pattern: in 2009 a waste plant was installed in the same area without prior consultation and continues to generate water pollution to this day. “We do not want to be a sacrifice zone again,” they said. The event is part of a trend documented by previous warnings from the EU SEE: decision-making that affects indigenous territories without implementing mechanisms for genuine participation, in a context of progressive weakening of institutions for the protection of indigenous rights in Argentina.
A particularly significant feature of this event is that the failure to comply with the FPIC was not denied or overlooked: it was recognized in the deliberative chamber by a legislator who still voted in favor of the project. This suggests that the omission is not just a one-off procedural failure, but a normalized decision-making practice in which the indigenous right to consultation is known but not operationalized. This pattern is based on a structural weakening of the institutional framework: the repeal of Law 26,160, attempts to defund the INAI and the absence of an updated territorial survey in accordance with Law 26,331. In this scenario, indigenous communities face the advance of private and state interests over their territories with weakened or directly non-existent institutional guarantees. The lack of consequences for acknowledged non-compliance with FPIC erodes the legitimacy of participation mechanisms and weakens indigenous communities’ trust in local institutions.
El Concejo Deliberante de Esquel aprueba la adjudicación de tierras para un crematorio a menos de 500 metros del Rewe de la Comunidad Mapuche-Tehuelche Nahuelpan sin cumplir la Consulta Previa, Libre e Informada
El 2 de octubre de 2026, el Concejo Deliberante de Esquel (Chubut) aprobó la adjudicación de 5.000 m² de tierras municipales para la instalación de un crematorio, a menos de 500 metros del Rewe —sitio ceremonial sagrado— de la Comunidad Mapuche-Tehuelche Nahuelpan. La decisión se tomó sin haber cumplido el procedimiento de Consulta Previa, Libre e Informada (CPLI) exigido por el Convenio 169 de la OIT y la Declaración de la ONU sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas, ambos de rango constitucional en Argentina. El incumplimiento fue reconocido públicamente incluso por uno de los concejales que votó a favor del proyecto. Referentes de la Comunidad Nahuelpan rechazaron la decisión y señalaron que este episodio repite un patrón histórico: en 2009 una planta de residuos fue instalada en la misma zona sin consulta previa y continúa generando contaminación hídrica hasta la actualidad. “No queremos ser zona de sacrificio otra vez”, expresaron. El evento se inscribe en una tendencia documentada por alertas previas de EU SEE: la toma de decisiones que afecta territorios indígenas sin implementar mecanismos de participación genuina, en un contexto de debilitamiento progresivo de las instituciones de protección de derechos indígenas en Argentina.
Un rasgo especialmente significativo de este episodio es que el incumplimiento de la CPLI no fue negado ni pasado por alto: fue reconocido en el recinto deliberativo por un legislador que aun así votó a favor del proyecto. Esto sugiere que la omisión no es solo una falla procedimental puntual, sino una práctica normalizada de toma de decisiones en la que el derecho indígena a la consulta es conocido pero no operativizado. Este patrón se sostiene sobre un debilitamiento estructural del marco institucional: derogación de la Ley 26.160, intentos de desfinanciamiento del INAI y ausencia de un relevamiento territorial actualizado conforme a la Ley 26.331. En ese escenario, las comunidades indígenas enfrentan el avance de intereses privados y estatales sobre sus territorios con garantías institucionales debilitadas o directamente inexistentes. La falta de consecuencias ante el incumplimiento reconocido de la CPLI erosiona la legitimidad de los mecanismos de participación y debilita la confianza de las comunidades indígenas en las instituciones locales.