On 16 September 2026, the Cyrus R. Vance Center for International Justice and Dilemas de Fondo presented a proposal to establish a Specialised Unit for the Review and Decriminalisation of Cases (UERD) within Guatemala’s Public Prosecutor’s Office (MP). The unit would review criminal proceedings initiated between January 2018 and May 2026 that present indicators of possible criminalisation, either on its own initiative or at the request of affected individuals.
The proposal envisages the Unit as temporary and functionally autonomous, with specialised personnel. It also sets out specific criteria for identifying and prioritising cases. Proposed indicators include multiple proceedings against the same person, complaints with no identifiable basis, the imposition of disproportionate precautionary measures, the unjustified use of judicial confidentiality and excessive delays in proceedings.
It also covers cases involving human rights defenders, journalists, justice operators, Indigenous, peasant and trade union organisations, as well as individuals who are detained, in exile or subject to outstanding arrest warrants.
The measure could contribute to the enabling environment by establishing an institutional mechanism to identify and review potential patterns of criminalisation and ensure that cases are assessed individually. However, its impact remains uncertain, as the Unit has not yet been established and the proposal does not provide for the automatic closure of proceedings. The MP’s response and any measures that may ultimately be put in place will therefore need to be monitored.
Proponen crear una unidad especializada en el Ministerio Público para revisar casos señalados como criminalización
El 16 de septiembre de 2026, el Cyrus R. Vance Center for International Justice y Dilemas de Fondo presentaron una propuesta para crear una Unidad Especializada de Revisión y Descriminalización de Casos (UERD) dentro del Ministerio Público (MP) de Guatemala. La unidad tendría como objetivo revisar procesos penales iniciados entre enero de 2018 y mayo de 2026 que presenten indicadores de posible criminalización, ya sea de oficio o a solicitud de las personas afectadas.
La propuesta plantea que la Unidad sea temporal, con autonomía funcional y personal especializado, y que cuente con criterios específicos para identificar y priorizar casos. Entre los indicadores propuestos se encuentran la existencia de múltiples procesos contra una misma persona, denuncias sin fundamento identificable, medidas cautelares desproporcionadas, uso injustificado de la reserva judicial y retrasos excesivos en los procesos.
También contempla casos relacionados con personas defensoras de derechos humanos, periodistas, operadores de justicia y organizaciones indígenas, campesinas y sindicales, así como personas privadas de libertad, en el exilio o con órdenes de captura vigentes.
La medida podría contribuir al ambiente habilitante al establecer un mecanismo institucional para identificar y revisar posibles patrones de criminalización y garantizar una evaluación individual de los casos. Sin embargo, su impacto sigue siendo potencial, ya que la Unidad aún no ha sido creada y no se plantea el cierre automático de los procesos. Será necesario monitorear la respuesta del MP y cualquier medida que finalmente se establezca.