Costa Rica has seen a further decline in the 2025 World Press Freedom Index compiled by Reporters Without Borders. The country has fallen in the global rankings, reflecting a sustained deterioration, from 2022 to the present day, in the conditions for the practice of journalism and freedom of expression. In 2022, the country ranked eighth globally. However, it has since shown a steady decline in the rankings: it fell to 23rd place in 2023, 26th in 2024, reached 36th in 2025 and currently stands at 38th.
According to the information presented, this decline is due to multiple factors, including an increase in hostile rhetoric towards the press by political figures, restrictions on access to public information, and a general climate of mistrust towards the media. Furthermore, these factors directly impact journalistic work, creating indirect pressures and undermining the environment in which the media operate.
The report highlights that, although Costa Rica has historically been considered a regional benchmark in terms of civil liberties, recent trends show warning signs that could affect the country’s democratic quality. This regression is interpreted as a significant indicator of the current state of freedom of expression and the civic environment in general.
Aumento sostenido en el retroceso de Costa Rica en el Índice de Libertad de Prensa
Costa Rica experimentó un nuevo retroceso en el Índice Mundial de Libertad de Prensa 2025 elaborado por Reporteros Sin Fronteras. El país descendió en su posición global, reflejando un deterioro sostenido, desde el 2022 hasta la fecha, en las condiciones para el ejercicio del periodismo y la libertad de expresión. En 2022, el país ocupaba el octavo lugar a nivel mundial. Sin embargo, posteriormente ha mostrado un retroceso sostenido en el ranking: pasó al puesto 23 en 2023, puesto 26 en 2024, alcanzó el 36 en el 2025 y actualmente se ubica en la posición 38.
Según la información presentada, este descenso responde a múltiples factores, entre ellos el aumento de discursos hostiles hacia la prensa por parte de actores políticos, limitaciones en el acceso a la información pública y un clima general de desconfianza hacia los medios de comunicación. Además, se señala que estos elementos impactan directamente la labor periodística, generando presiones indirectas y debilitando el entorno en el que operan los medios.
El informe destaca que, aunque Costa Rica históricamente ha sido considerada un referente regional en materia de libertades cívicas, la tendencia reciente evidencia señales de alerta que podrían afectar la calidad democrática del país. Este retroceso se interpreta como un indicador relevante del estado actual de la libertad de expresión y del ambiente cívico en general.