On 12 April 2026, Peru held general elections for the Presidency, the National and Regional Senate, the Chamber of Deputies, and the Andean Parliament. Contingencies that occurred during the process, which led to delays in the opening of some polling stations and in the exercise of citizens’ right to vote, caused electoral observers to face difficulties at the start of their work. Despite this, the European Union Election Observation Mission (EU EOM) stated that its observers were able to follow the process without restrictions. The civil society organisation Transparencia noted that the general elections held on Sunday and Monday were credible and transparent. However, the president of Ipsos, reported that in more than a dozen polling stations, the National Office of Electoral Processes (ONPE) was preventing observers from entering to conduct the quick count, despite the fact that they were accredited.
The National Association of Journalists of Peru (ANP) has reported incidents affecting journalists during election coverage. The most serious occurred on Saturday 11 April when police detained a journalist from Radio UNO in Tacna. The journalist was recording the removal of electoral campaign materials from a house whose owner was not present, when a police officer requested his national ID for an “identity check.” After he handed it over, the officer claimed there was a system outage and forced the journalist to get into the police vehicle to be taken to the police station. The detention lasted from 9:00 a.m. until shortly before 1:00 p.m.
Another case occurred on April 12 in Chimbote, where journalist Luis Vento Benites, while conducting a live broadcast at Educational Institution No. 88001, was removed by police and armed forces personnel, allegedly under instructions from the ONPE. He was even threatened with detention for disobedience to authority. Similar incidents were reported in Huaraz, Ayaviri, and Lima. In addition to the ANP’s report, the Peruvian College of Journalists has also issued a statement regarding the attacks against journalists during the electoral process.
El 12 de abril, Perú celebró elecciones generales para la Presidencia, el Senado Nacional y Regional, la Cámara de Diputados y el Parlamento Andino. Las contingencias que se produjeron durante el proceso, que provocaron retrasos en la apertura de algunos colegios electorales y en el ejercicio del derecho al voto de los ciudadanos, hicieron que los observadores electorales se enfrentaran a dificultades al inicio de su labor. A pesar de ello, la Misión de Observación Electoral de la Unión Europea (MOE UE) declaró que sus observadores pudieron seguir el proceso sin restricciones. La organización de la sociedad civil Transparencia señaló que las elecciones generales celebradas el domingo y el lunes fueron creíbles y transparentes. Sin embargo, el presidente de Ipsos informó de que, en más de una docena de colegios electorales, la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE) impedía la entrada a los observadores para realizar el recuento rápido, a pesar de que estaban acreditados.
La Asociación Nacional de Periodistas del Perú (ANP) ha informado de incidentes que afectaron a periodistas durante la cobertura electoral. El más grave ocurrió el sábado 11 de abril, cuando la policía detuvo a un periodista de Radio UNO en Tacna. El periodista estaba grabando la retirada de material de campaña electoral de una casa cuyo propietario no se encontraba presente, cuando un agente de policía le pidió su documento nacional de identidad para un «control de identidad». Tras entregársela, el agente alegó que había un fallo en el sistema y obligó al periodista a subir al vehículo policial para ser trasladado a la comisaría. La retención se prolongó desde las 9:00 a. m. hasta poco antes de la 1:00 p. m.
Otro caso ocurrió el 12 de abril en Chimbote, donde el periodista Luis Vento Benites, mientras realizaba una transmisión en vivo en la Institución Educativa N.º 88001, fue expulsado por la policía y personal de las fuerzas armadas, presuntamente bajo instrucciones de la ONPE. Incluso fue amenazado con ser detenido por desobediencia a la autoridad. Se denunciaron incidentes similares en Huaraz, Ayaviri y Lima. Además del informe de la ANP, el Colegio de Periodistas del Perú también ha emitido un comunicado sobre los ataques contra periodistas durante el proceso electoral.