Event Summary
In January 2026, a new electoral standard entered into force in Chile following the implementation of the September 2025 Constitutional Reform. The reform doubled the residency requirement for non-citizens to access the “Voto Extranjero,” increasing it from five to ten years of continuous legal residence. Although the law was approved in 2025, a transitory provision excluded its application from the Presidential and Parliamentary elections held in November and December 2025. From January 2026 onward, the new requirement applies to all electoral rolls and future electoral processes.
In parallel, the reform reinforced compulsory voting by introducing financial penalties for non-compliance, with fines ranging from 0.5 to 1.5 UTM (tributary unities) for Chileans. These measures significantly alter the conditions under which political participation occurs in Chile. The extension of residency requirements effectively excludes a substantial segment of the permanent resident population from electoral participation, particularly migrants and long-term foreign residents. While the legal changes formally apply only to non-citizens, they affect the overall composition of the electorate and reshape the practical boundaries of political participation within the country.
Exclusión electoral mediante la ampliación de los requisitos de residencia para inmigrantesUn nuevo estándar electoral entró en vigor en Chile tras la implementación de la Reforma Constitucional de septiembre de 2025. La reforma duplicó el requisito de residencia para que las personas no ciudadanas accedan al “Voto Extranjero”, aumentándolo de cinco a diez años de residencia legal continua. Aunque la ley fue aprobada en 2025, una disposición transitoria excluyó su aplicación para las elecciones presidenciales y parlamentarias celebradas en noviembre y diciembre de 2025. A partir de enero de 2026, el nuevo requisito se aplica a todos los padrones electorales y a los procesos electorales futuros.En paralelo, la reforma reforzó el voto obligatorio mediante la introducción de sanciones económicas por incumplimiento, con multas que oscilan entre 0,5 y 1,5 UTM (Unidades Tributarias Mensuales) para las personas chilenas. Estas medidas modifican de manera significativa las condiciones en las que se desarrolla la participación política en Chile. La ampliación de los requisitos de residencia excluye de hecho a un segmento considerable de la población residente permanente de la participación electoral, en particular a personas migrantes y residentes extranjeros de larga duración. Si bien los cambios legales se aplican formalmente solo a personas no ciudadanas, afectan la composición general del electorado y redefinen en la práctica los límites de la participación política dentro del país.